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lunes, 30 de septiembre de 2013

El Arenero en Tineo

Hace poco tiempo, hablábamos sobre aprender a pescar, y lo que puede suponer una tarde de pesca con niños. Ilusión y entretenimiento a tope, aunque hay que tener paciencia con lo padres inexpertos que se acercan a esta actividad.


Os voy a presentar un lugar que merece la pena conocer sin duda alguna.



Imaginaros un entorno bien bonito, en donde puedes ir a pasar un dia con la familia, mesas para comer, campo para correr, y un enorme lago llenito de truchas arco iris, que además pican. Si le añades que vas a tener asesoramiento de expertos (Muy majos por cierto) que te van a ayudar, que puedes alquilar material para la pesca, si no lo tienes... el triunfo con los más pequeños está asegurado.


Así es el Arenero, un coto de pesca intensiva que abre todo el año, el "El Crucero" (Tineo), en el que puedes pasar una tarde muy muy agradable dándole a la caña. La entrada es muy asequible, y si pescas con muerte te puedes llevar la cena a casa pagando en función del peso que hayas conseguido pescar.



El arenero, es un coto cuidado por pescadores, es un entorno industrial que ha sido recuperado para este fin, no solo de entretenimiento sino que los pescadores de la asociación el Banzao de Tineo, lo usan como aula de la naturaleza, lo cual tiene un toque más especial aun.

Incluso para inexpertos pescadores, se puede decir que el éxito está asegurado, y después de comer alguna de las  truchas pescadas puedo deciros  que está francamente buenas.


Aunque está un poco apartado, dispone de todo lo necesario para pasar un buen día en familia.



Pulsando sobre cualquier fotografía accedes a la web de este idílico lugar.


lunes, 16 de septiembre de 2013

Empezando a pescar...

Nunca he sido aficionado a la pesca, lo he intentado en contadas ocasiones y lo cierto es que nunca me ha hecho mucha gracia. Me llama la atención el tiempo que dedican algunas personas a la pesca y la enorme dedicación y entusiasmo en la tarea.

Hace una temporada mi hija pequeña se empeñó en aprender a pescar. un padre con tan poca experiencia y disposición, se puso a preguntar, a preparar, y a aprender lo mínimo para salir airoso, ya que merece la pena apoyar a los más pequeños cuando toman ellos mismos la iniciativa.

La pesca necesita mucha paciencia... con los padres...



Sacamos la licencia (que es bastante económica), y conseguimos una caña y lo necesario para pescar...en función de lo que nos iban contando los expertos pescadores que me asesoraron.

El resultado fuen unas pocas tardes de río, sin muchos resultados, o casi ninguno más allá de estar entretenidos montando y desmontando aparejos, aprendiendo a lanzar,... y por supuesto darnos un chapuzón en el rio.

He de decir que mi hija aun no ha perdido la ilusión por la pesca, aunque insiste en que la próxima vez llevemos a algún amigo de los que sí saben pescar...

PD. Muchas Gracias a los expertos, Tony, Toño y Javier por los consejos de pescadores veteranos.

martes, 26 de febrero de 2013

La Olla de San Vicente

Cerca de Cangas de Onís, poco más allá, en el pueblo de Tornín, lindando con Amieva está la desembocadura del río Dobra, afluente del Sella, un río de alta montaña que recoge las aguas de Cornión y precornión, y al lado del que es una delicia realizar el paseo que os presentamos hoy.


El inicio del camino es una pista muy sencilla de andar.

El segundo tramo no es más complicado.
Esta excursión es un clásico, pero que no pierde el interés; por su brevedad, es ideal para hacerla con niños, aunque siempre con precaución, especialmente si el día es lluvioso, ya que algunos pasos del camino pueden ser resbaladizos y van muy cercanos al río.
No faltarán animales que ver...

Como decimos, la excursión comienza en Tornín, en la desembocadura del río, en las inmediaciones de un bar-restaurante en el que podemos tomarnos el café antes de empezar o tomarnos algo al terminar la jornada. El aparcamiento es muy pequeño, y suele haber bastantes coches, sobre todo en el verano, ya que es una zona muy visitada. Unos 200 metros más allá del puente hay un apartadero en la carretera donde también podemos dejar el vehículo.

Empezaremos a caminar por cualquiera de los dos lados del río, que poco después se juntan en un precioso puente, que confluye en la ribera izquierda del río, por una pista que se recorre con mucha facilidad.
También tramos de bosque

Poco tiempo después la pista se acaba, aquí seguiremos una estrecha senda por el lado izquierdo del río que no tiene pérdida lógicamente y que se camina cómodamente. Iremos disfrutando todo el camino de agua muy trasparente, verde con fondo de roca, que se remansa en profundas pozas o corre por sifones y rápidos. También podremos ver truchas, ya que la trasparencia del agua lo permite con facilidad, y con suerte algún otro animalillo despisatado, sobre todo si vamos muy tranquilos por el camino.
¡Cuidadito con los saltos!
La senda desemboca en un pequeño prado, al final del cual hay una cabaña a la izquierda, aquí podemos seguir por la izquierda y subir a una zona de prado sobre la olla de San Vicente, que suele tener restos de pequeñas acampadas no siempre acordes con el entorno, o bien girar a la derecha y atravesar la arboleda que rodea la impresionante poza.
La olla de San Vicente.
En la poza, los más valientes podrán bañarse a placer, aunque el agua suele estar realmente fría. Es realmente profunda, aunque debemos ser prudentes con los saltos.




Incluso en verano el baño no es para cobardes...







Ver Olla de San Vicente en un mapa más grande
Finalmente os dejo un mapa de la ruta que como véis no tiene pérdida alguna. Algunos errores del GPS hacen que el camino salte de un lado a otro del rio, pero en realidad solo hay que seguir la senda que va siempre a la izquierda del rio en el sentido de la marcha. ¡Que la disfrutéis!

jueves, 6 de diciembre de 2012

Toboganes de agua!


Hace ya bastante tiempo que teníamos ganas de probarlo. El concepto promete, un gran spa urbano, al borde del mar, que además tiene una zona especialmete pensada para el ocio de los niños. Se trata del parque lúdico-acuático de Talasoponiente, en Gijón, muy bien situado en la playa de poniente, cerca del Acuario.

El aspecto ya de por sí es imponente y todo parece muy bien cuidado y pensado. La entrada nos pareció un poco cara 5,5€ los niños y 11€ los adultos, pero la experiencia prometía...

Una vez dentro, es obligatorio, gorro, traje de baño, llevar toalla y candado para la taquilla. También se puede comprar allí.

Los padres pueden pensar en hacer también una visita al SPA, su análisis lo dejamos para otros sitios especializados, en cualquier caso los niños deben estar siempre acompañados de un adulto.

Una vez dentro el área nos defraudó un poco, es verdad que hay dos buenos toboganes, y una buena corriente circular, pero la cueva de agua no funcionaba y el resto de actividades no eran para niños. Parque lúdico sí pero no tanto...

De todos modos la entrada da derecho a tres horas de estancia, entre llegar, orientarse y bañarse... casi no nos llega el tiempo!!! Y es que en el agua, a los niños no les pasan los minutos.